No todo está escrito
No todo está escrito continúa profundizando desde otra perspectiva la investigación planteada en el trabajo anterior de Nubla. En este caso se profundiza en la percepción visual y cómo, simplemente contemplando, el público también puede ser creador de imágenes.
La artista presenta una instalación, una estructura de alambre aparentemente abstracta en medio del escenario, que puede parecer que flota y que mediante el juego lumínico se transforma. Esta imagen está apoyada por un colchón sonoro que refuerza la experiencia.
Una propuesta escénica donde la percepción se distorsiona y el ojo ve más allá de lo que se presenta. Un juego escénico donde el espectador compone la escena en directo mediante la mera contemplación.
Equipo artístico
Una creación de: Adriana Tironi







